Su construcción en el año 1328, año en que el rey Alfonso XI une dicha construcción a otra llamada “Alcázar del Rey”, donde en 1313 se conoce que había instalados unos frailes del Convento de los Agustinos que en 1328 se trasladarían a la Iglesia de San Agustín.

Tenemos una fortaleza previa llamada alcázar califal o alcázar omeya, de la cual solo quedan algunos restos, incluyendo los baños califales convertidos en museo.

Tour Guiado al Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba

El término alcázar de los Reyes Cristianos ha venido a sustituir al tradicional de alcázar califal ya que éste fue la sede del gobierno de Al-Ándalus desde la llegada de los musulmanes en el siglo VIII hasta la conquista cristiana en 1236.

Se levantó sobre las bases anteriores, en una integración histórica de culturas que forma parte de la misma esencia de Córdoba.

A este marco arquitectónico tienen que añadirse los elementos que dan vida al Alcázar de Córdoba en cada momento: los nuevos usos de los espacios, los jardines, el agua que aparece por todos los rincones.

Alfonso XI proyectará un Alcázar de planta cuadrada con torres en cada una de sus cuatro esquinas. Dentro, estaría la fortaleza, con un patio central y las distintas estancias dispuestas a su alrededor, convirtiéndose desde ese momento en residencia real, en los jardines veremos representados en el Paseo de los Reyes, a todos los que residieron en este recinto, desde Alfonso XI hasta los Reyes Católicos Isabel y Fernando.

Ya en la segunda mitad del siglo XV, la ciudad de Córdoba pasa a estar controlada militarmente por la corona de Castilla. En el año 1482, los Reyes Católicos ceden el conjunto fortificado al Santo Oficio, que instalará en él el Tribunal de la Inquisición.

En 1821, el Ayuntamiento será el nuevo dueño del Alcázar, momento en que será utilizado como cárcel pública. A partir de los años 50 el Ayuntamiento reforma el recinto, celebrándose en sus dependencias parte del Protocolo de la ciudad y Bodas Civiles.