Las casas de las élites cordobesas, al igual que en tiempos anteriores, bien sea el periodo romano o la etapa musulmana. Adoptaban dos variantes, las casa urbana Domus situada en la Urbs romana o la Casa Andalusí en la Medina musulmana, y por otro lado, la casa de campo de la Corduba romana, Villa romana. O la Almunia de la Qurtuba musulmana como casas de recreo y ocio.

En ambos casos se demostraba la ostentación de poder. Bien por sus dimensiones, materiales a emplear en su construcción, la disposición de sus dependencias o por los elementos ornamentales que se encontraban en su interior

De etapa cristiana tenemos las Casas Mayores o Principales, propiedades inicialmente de aquellos caballeros que acompañaban a los reyes cristianos en sus batallas por la Reconquista, y les eran cedidas por sus servicios al rey. Con el paso del tiempo fueron extendiéndose, casas colindantes que se añaden a una estructura originaria, como es el caso del Palacio de los Marqueses de Viana.

El Palacio de los Marqueses de Viana, cuyos propietarios a lo largo de cinco siglos, desde el primer Marques de Villaseca (Gómez de Figueroa y Córdoba), finales del siglo XVI, hasta el III Marques de Viana (Fausto Saavedra y Collado), año 1980. Ofrece la posibilidad de visitar una casa nobiliaria, una evolución de estilos arquitectónicos y artes decorativas. Sus majestuosas colecciones: cueros y guadamecíes, azulejos heráldicos, arcabuces reales, tapices, pinturas, que le envolverán en un lujoso ambiente aristocrático.

Como no podía ser de otra manera, alberga 12 patios y un jardín de 1.200.-metros cuadrados.

Un lugar en el paraíso dentro del casco histórico de Córdoba.